De Programas de Cumplimiento a Sistemas de Gestión de Cumplimiento:
Convergencia internacional y estandarización

Gobernanza se ha considerado hasta cierto punto una materia esotérica. Las definiciones son generalmente ambiguas y basado en situaciones particulares. Las opiniones están frecuentemente divididas. Hay, quizás, un mayor acuerdo en que constituye una mala gobernanza. Malas decisiones resultan en resultados pobres y para identificar cuál es la causa del fracaso, en su especificidad, es quizás más fácil que establecer un estándar para la mejor práctica. En este extraordinariamente artículo informativo, sus autores Daniel Bühr y Claudia Seitz provee una guía a la evolución de los estándares de cumplimiento y demostrar como el alcance ha sido influido por una fluidez regular de instrucciones, guías, regulaciones y derechos, para ahora impactar el concepto de gobernanza mismo. Ver la evolución de estándares, sean vinculantes o no (fundamental o secundario), es para ver el papel de la Junta, sus deberes y responsabilidades han crecido. Aunque parezca abrumador, el sabio director de junta sería sensato para intentar distinguir la madera de los árboles.

Por Daniel Lucien Bühr y Claudia Seitz

Traducido por: Sophie Lizarazu y Paloma Carrillo

Desarrollo del cumplimiento de corporación moderna

Fue el escándalo de Watergate en 1972 que dio claridad en la corrupción de los políticos por las corporaciones estadounidenses. Entonces en 1975 se conoció que los constructores Lockheed de los aviones militares estuvo sobornando sistemáticamente a políticos extranjeros y gobiernos oficiales para ganar tratos para sus aviones militares y comerciales, causando repercusiones como la resignación del presidente italiano del momento, el arresto del Primer Ministro Japonés y el escándalo de Franz Josef Strauss. Estos eventos llevaron al Acto de Prácticas Corruptas Extranjeras de EEUU (FCPA), aceptado en 1977, haciéndolo un crimen en EEUU (probablemente por primera vez mundialmente) para compañías y otros trabajadores sobornar políticos extranjeros y gobiernos oficiales. Las semillas de cumplimiento corporativo fueron plantadas.

 


La crisis económica reveló que muchas compañías no tenían cultura ética ni de cumplimiento.


A mitades de los 80, el gobierno estadunidense se dio cuenta que sus contratos adquisitivos de defensa eran corruptos, fraude y mala gestión. Presidente Ronald Reagan nombró una comisión de consultores que concluyó que los contratistas de defensa tenían que publicar unos códigos éticos e imponerlos rigurosamente. Por consecuencia, los contratistas de defensa emprendieron, bajo la Iniciativa de Defensa Industrial, para evitar serias infracciones sistemáticas del derecho para adoptar programas de cumplimiento. Durante los 90s, estos esfuerzos fueron imitados progresivamente por corporaciones industriales principales fuera del sistema de defensa.

Desde los finales de los 80, los EEUU urgió a otros estados OECD ilegalizó los sobornos de oficiales extranjeros en un intento para prevenir competiciones distorsionadas para el detrimento de la economía estadounidense. Esta internalización de la lucha para combatir la corrupción y el incremento de esfuerzos para combatir el blanqueo de dinero en la industria financiera causaron conglomeraciones internacionales al principio del siglo 21 para empezar a combatir el problema ‘americano’ de cumplimiento y empezar a contratar los primeros oficiales de cumplimiento. Los mayores casos de carteles en los primeros años de este siglo, como el cártel de las vitaminas, convenció a compañías principales que adherirse a las leyes basadas en el código de conducta deberían ser garantizadas por compañías y sus administradores.  Sin embargo, aun esta realización extendida, instancias de mala praxis fueron revelados en compañías que contrataron directivos de cumplimiento/conformidad.

En los 2000, industrias y compañías financieras líderes fueron multados billones de dólares por infracciones sistemáticas cometidas durante años, incluso algunas estuvieron al borde del colapso debido a su cumplimiento ineficiente. Desde 2007, la crisis financiera reveló que muchas compañías no tenían la cultura ética ni de cumplimiento, además que su virtud corporativa más importante era maximizar beneficios. Los graves casos de mala praxis que han sido revelados en los últimos años han causado que administradores de alto rango pongan mayor énfasis en la conducta ética y de cumplimiento, reforzar los departamentos de cumplimiento y sustituir programas de cumplimiento con sistemas administradores de cumplimiento extendido.

 

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Práctica